La gente me mira riéndome todo el tiempo, a la vez que piensa que soy un ser humano que ha dejado atrás todo rastro de sentimiento negativo, incapaz de sufrir o sentir dolor. Qué va, esa es "Bob Esponja". Es jamás ha sido herida, ella jamás sufrió, ella siempre ha sido una personilla alegre y completamente feliz. Toda mi persona es un ente inestable, errático y que a veces no puede ni auto controlarse. Pero como he dicho antes, la gente no se da cuenta, sólo ven la sonrisa. No están dentro de mi cabeza (y agradezcamos que así sea porque si no estaría, sin duda alguna, en una celda blanca acolchada).
Como la mayoría de las personas poco comunes, yo soy una especie de iceberg.
PERO POR AMOR A VAN HELSING, COMO ME FASTIDIA QUE LA GENTE ME RESTRIEGUE EN CARA SU DOLOR Y ME DIGA QUE NO SÉ LO QUE ES SUFRIR COMO SI SE SUPIERAN DE MEMORIA MI VIDA.
Metánse sus dramas por donde no les dé la luz del sol, me basta con los míos propios.
Que bien sienta gritar en papel, por fin.