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miércoles, 4 de abril de 2012

Aún signo sin confiar en nadie, aún sigo siendo varias personas que no tienen que ver una con la otra, es decir, contradictoria hasta la médula. Aún me canso de las cosas y la gente con una facilidad increíble, aún hay mounstros dentro de mi cabeza. Aún me asquea la rutina y los cambios me fascinan.

Y sin embargo, creo que de un año acá, tanto mi cabeza como mi clóset se han renovado incontables veces tratando de encajar en mi propia persona sin resultados concretos.Qué si de negro con rojo, que si de blanco, que si de azul. Todos y ninguno son válidos. Porque todo depende del momento en cierto grado, de mi ánimo. Sin cambiar ideales, aceptando apenas consejos. 

La Mariana del día siguiente a una borrachera la Mariana que da apoyo y el común denominador; La Mariana a la que todo le vale madres. Todas son la misma, no es una doble faceta, ni doble personalidad, es simplemente contradicción hasta la médula.
Difícil de entender, aunque no tan dificil de concebir, pues las crisis de personalidad son algo frecuente.

Diría que ya es hora de ubicarme y enfocarme, pero creo que no por nada camino en zig zag. Quizás, algún día consiga algo que me guste tanto que sólo quiera eso. Quizás. Mientras tanto, me encanta la espontaneidad, me gusta ser varias personas, me gusta buscar algo sin tener idea de qué es.
Me caigo pésimo, pero al mismo tiempo, sé que no sería igual la vida de otra manera.


Nada de lo que escribo tiene sentido. Lo sé.
Hoy he ido de compras, es por eso lo del clóset. Se me antojan unas zapatillas floreadas.

martes, 27 de marzo de 2012

Las cosas que me dices
jamás serán peores
que las que me digo a mi misma.

lunes, 26 de marzo de 2012

Una grieta ha aparecido en la esquina de la maltratada superficie de cristal, otra se ha desprendido. Diminutas gotitas de saliva caen en el marco entretejido de color dorado, producto de los gritos mudos, y unas manos llenas de sangre resbalan por la pared frente a él. La figura anda en ropa interior, la piel expuesta luce llena de moretones, hematomas; quisiera poder ayudarla, decirle que  se tiene que calmar, pero la chica sólo se tira en el piso a seguir llorando en silencio. Fuera de la habitación se oyen gritos, y el espejo tiembla, temeroso de que puedan entrar para terminar de destruirlos a ambos. Pero todo pasa. Las luces se apagan, así que sólo queda oscuridad.
 -                
Esta vez, la niña sonríe. El apelativo le queda bien; la falda floreada de color beige le da un aire juvenil mezclado con la blusa añil de cuello algo alto. Se ve madura, en paz. Por fin, sus ojos reflejan la añorada tranquilidad que llevaba días buscando. Ha limpiado tanto la sangre como la saliva, ha pegado de modo tosco parte de la esquina desprendida y colocado una pegatina de mariposa sobre la grieta. Ya se están curando los moretones. Vuelve a reír armoniosamente, batiendo la cola de caballo. El cintillo negro resalta y combina con la blusa. El espejo también sonríe sin decir nada, alegre de que todo esté en paz, de nuevo.
-
La puerta se abre bruscamente; el cristal se sobresalta. Ella no va sola, ni con su madre. Un muchacho la sujeta de la cintura con una mezcla de proteccion y deseo, arrojándola sobre el piso, a pesar de que la cama es suficiente para los dos. Se ríen. El espejo trata de mirar hacia otro lado, pero no puede evitar sonrojarse al mismo tiempo que la muchacha mientra su ropa, innecesaria, es arrojada por todo el cuarto.
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Parece que va a salir con sus amigos. Se está acicalando mucho. Corbata roja, labial y converses combinados. Un short que deja unas piernas llenas de cicatrices, pero no menos bonitas por ello, al aire. Pelea insistentemente con el flequillo tricolor, que no quiere arreglarse como es debido, a pesar del planchado. Con una sonrisa y delineador negro mal aplicado, deja el cuarto.
-
Y en la noche, al llegar, volvemos al inicio. El espejo vuelve a romperse, y las manos vuelven a sangrar.
...

Amo los textos sin sentido y que bordean el surrealismo, un espejo vivo, que innovador...
Me encanta dejar los textos "no sense" sin explicación, simplemente colgarlos y ya porque les tengo un respeto tipo sentimientos hechos en abstracto que quiero que la gente comprenda pero no comprenda al mismo tiempo...
...Esa parte no tienen que entenderla.

Primero que nada, esto es en gran parte fantasía con leves dejes de autobiografía, empezando por el espejo. El "espejo" en mi habitación no tiene marco, es poco más que un pedazo de cristal pulido de cuerpo entero al que le falta una esquina, pues fue recogido en una carretera. Lo encontré un día al llegar del liceo sumamente cansada y deprimida, pegado en mi pared. Me le quedé viendo un buen rato... en ese tiempo solía tener bastantes disgustos por mi físico, así que alguien lo colgó ahí para que "pudiera ver lo bella que soy todo el tiempo". Eso me dijeron cuando salí a preguntar.
Así que le tengo mucho cariño, y obviamente ni le escupo ni le lleno de sangre...pero si tiene algunas frases en marcador borrable junto a una pegatina de una mariposa.

El espejo me ha visto llorar algunas veces y se ha aguantado larguísimos monólogos internos que ni la más paciente personilla soportaría. No he tenido crisis graves últimamente... esto sólo refleja etapas y la interminable inestabilidad de mi vida más que las condiciones exteriores. 
Así que esta es una oda a mi espejo. Al que no se cansa de ver mis crisis de identidad y está tratando de aprender a comprender porque a veces, aunque somos idénticas, no me siento identificada con la niña en el espejo.

Y si, amo escribir tonterías. Yay.


PD: El texto llevaba algún tiempo en mi cabeza, pero he de admitir que lo pude concretar cuando leí el texto acerca de una pared del blog takemetovarsovia, de Maria.
Me inspiras, pequeña preciosa.

miércoles, 21 de marzo de 2012

I am not afraid to walk this world alone.

No necesito a nadie para ser feliz. Es cierto y eso me alivia, el hecho de saber que el dolor tarde o temprano terminará largándose (o escondiéndose) si me abandonan.
Pero por algún motivo egocentrista me fastidia que la gente me diga lo igual que le da que yo haga X's cantidad de cosas... Que me diga que puedo hacer lo que me dé la gana con mi vida. Es lo mejor, lo más sano, me repito. De cualquier manera terminaré haciendo lo que me dé la gana, o b v i a m e n t e. Pero me da la sensación de que no les importo.

Quizás me importa demasiado, quizá debería importarme más... todo es un maldito quizás...
lo único seguro es que al final me voy a morir.
Entre otras cosas... ya viene semana santa. En gran parte es precioso alejarse del bullicio, el estrés y las porquerías del colegio, pero por otro lado no tengo ni medio centavo partido por la mitad así que, si no se concreta lo del viaje, me aburriré como una ostra. O algo así.
Me pregunto porque últimamente ando tan... no sé. Diría "mal", pero eso es muy llano.

Es una sensación de hastío, de cansancio respecto a todo, de aburrimiento, frustracion, crisis de identidad e ira por todo lo anterior,  mezclado con un acento dulzón de "A la mierda todo", cortesía de la cocina de mis pensamientos. Quiero salir corriendo a ningún lado, solo eso, quiero estar en un sitio solo, tranquilo, en el que pueda simplemente, comer, escribir, dormir y soñar. 

Tengo tantas ganas de tanto y nada.
¿El título? Fragmento de Famous Last Words.
Volvemos a los estúpidos escritos depresivos. Bah.

martes, 20 de marzo de 2012

¡Qué mas da!

Qué más da la autodestrucción, qué más da que mis pensamientos atacándome todo el tiempo, asfixiándome a veces. Qué más da sentir de vez en cuando que a nadie le importo, si sé que en realidad no es así. Qué más da estar sola con mis mounstros, si sé que nadie más podría con ellos. Qué más da que nadie me entienda, qué más da tener que tragarme las lágrimas, qué más da querer salir corriendo.

Que más dan las ganas constantes de querer mandarlo todo a la mierda, qué más da ser un desastre. Qué más da que se alejen y luego vuelvan, si al final sé que el rencor no es lo mío, si al final sé que termino perdonando sin recuperar afectos. Que más da escuchar My Chemical romance, Green day, Paramore y cosas consideradas mierda.

¡Qué más da que todo se me vaya de la cabeza si al final, nadie olvida nada! Qué más da ser contradictoria hasta los huesos, qué más da que nada y todo me importe. Que más dan los gritos, que más dan los golpes.

Qué más dan las cicatrices.

Qué más dan las horas de desesperación, qué más da que todo se derrumbe, que más dan los besos, que más dan los suspiros, qué más da la falta de sexo, qué más da la inanición, que más dan el aburrimiento y la diversión, si ambos casi siempre son una pérdida de tiempo.

Que más dan las adicciones.

Qué más da el cigarro del metalero que camina frente a ti. Qué más da que no le agrades a nadie, qué más da que quieras escribir una nota suicida, qué más da lo bueno y lo malo si al final ambos son subjetivos. Qué más da no tener los ojos verdes, qué más da que aquella idiota, tan hueca como gorda, si los tenga. Qué más da sufrir en secreto, qué más da que todos se rían de ti. Qué más da ser diferente, si todos lo que han cambiado algo en el mundo han sido rechazados de la misma manera. Qué más da el rechazo, que más dan las burlas, qué más da tu nombre escrito en la pared del baño junto a la palabra “fenómeno”. 
Qué más da la falta de dinero, qué más da la ausencia de cariño. Que más da que te ame, que más da que seas presencia constante en mis malditos pensamientos.

Que más da el pasado, las etapas y el maldito miedo, que más da ser frágil por dentro, que más da estar aislada, que mas da el maldito dolor.Que más da los imbéciles que viven diciendo que "se ríen de ustedes por ser todos iguales". cuando en realidad ellos son otra masa de idiotas.
Que más da ser hipócrita, imbécil, egocéntrica y tapada, si a nadie le importa.

Qué más da este texto y todo lo que implica, los sentimientos que quiere destilar, la rabia que ruega poder vaciar.



Al final todos vamos a morir, así que decide que quieres hacer mientras aún respiras. 
Porque quizás caminas pero estás muerto.
Quizás resucitemos, quizás reencarnemos, quizás nos vayamos al infierno o quizás solo desaparezcamos como máquinas que se encienden, se apagan y a nadie le importa. 
Con lo de arriba, no quiero decir que nada me importe, pero procuro que nada me haga infeliz.  Decidi reír en vez de llorar hace mucho, pero hay recaídas, hay momentos para hacer ambas cosas, hay momentos en los que sólo te sumes en la más miserable desesperación.


(Lo de las máquinas fue de una conversación de Pilar. 
El texto está inspirado en el blog de Maria)
Me siento terrible y aunque prometí no publicar nada más al estar deprimida, necesitaba decir todo esto.
Por cierto, no soy frágil. Pero, malditas sean las putas lágrimas que llegan en el peor momento.


44. Nunca le digas a una persona que experimenta tristeza: "Sé como te sientes". 

No lo sabes.